Es hora de poner fin al problema de los seguros (octubre
de 2002).
por Dan Lambe y Rob Schneider
¿Ha recibido la renovación de su póliza
de seguro de vivienda? ¿Está pagando más
por su póliza de automóvil por algo que aparece
en su historial de crédito, a pesar de tener un récord
limpio? ¿Está cansado de ver que las compañías
aseguradoras amenazan con marcharse de Texas cuando no les
va bien?
Las compañías aseguradoras están hoy
cancelando a sus asegurados, ofreciéndoles menos valor
por sus pólizas de seguro de vivienda, duplicando o
triplicando sus primas, y usando prácticas discriminatorias
tal como basar la aceptación de un asegurado en su
historial de crédito.
Este tipo de comportamiento irresponsable ha cobrado muchas
víctimas en Texas y no debe ser tolerado más.
Es hora de recetar una medicina fuerte para remediar la situación.
Texas necesita reformar su sistema regulador de seguros de
manera seria y responsable, libre de influencias políticas.
Cinco organizaciones de consumidores -- Consumers Union, AARP,
Texas Watch, el Mexican-American Legal Defense and Education
Fund (MALDEF) y Gray Panthers -- han propuesto el siguiente
plan:
Primero, restablecer el sistema regulador estatal para contrarrestar
el poder enorme de la industria de seguros. Durante la década
pasada, más y más compañías han
utilizado una escapatoria en la ley para trasladar a sus asegurados
a compañías afiliadas, cuyas tarifas no son
reguladas por el Departamento de Seguros de Texas. Hoy día,
95 por ciento de las pólizas de vivienda vendidas en
Texas son suscritas por estas compañías no reguladas
y casi una tercera parte de las pólizas de automóvil
están ahora bajo la misma situación. ¿El
resultado? Precios exorbitantes y la incapacidad del gobierno
para controlarlos.
Segundo, requerir que las compañías usen directrices
justas para asegurar que estén sujetas a inspección
pública y la aprobación del estado. Por ejemplo,
se debe prohibir usar el historial de crédito de una
persona para negarle seguros de auto o vivienda. Esta práctica
afecta desproporcionadamente a ancianos y personas en comunidades
minoritarias o de bajos ingresos o que puedan no tener crédito
o inclusive tengan una tacha en su historial. Después
de todo, ¿qué tiene que ver su crédito
con la posibilidad que su casa sea azotada por una tormenta
o que usted choque su carro? Asimismo, se les debe prohibir
poner a consumidores en una "lista negra" por someter
reclamaciones legítimas, incluyendo daños causados
por escapes de agua que han sido debidamente reparados.
Tercero, asegurarse que toda compañía aseguradora
ofrezca una cobertura estándar. Cada compañía
que venda pólizas de vivienda debe ofrecer la póliza
"HO-B" estándar que incluye pérdidas
causadas por escapes de agua. La cobertura debe ser fácil
de comparar con la de otras compañías y los
consumidores deben poder adaptar sus pólizas según
sus necesidades y pagar precios razonables por las mismas.
Cuarto, fortalecer los requisitos para el pago puntual de
reclamaciones de manera de aligerar el proceso, y aumentar
las penalidades para compañías que fallen en
cumplir las leyes de pago puntual. Se debe de establecer un
calendario estricto para bregar con las reclamaciones de daños
por escapes de agua para prevenir problemas de moho; por ejemplo,
la llamada del dueño de hogar debe ser atendida durante
las primeras 48 horas.
Además, se debe requerir entrenamiento especializado
para ajustadores de pérdidas causadas por agua para
prevenir problemas de moho.
Quinto, prevenir interrupciones en el mercado de seguros
requiriendo que las compañías aseguradoras que
se nieguen a aceptar a nuevos asegurados o a vender pólizas
como en el pasado establezcan un plan ordenado de retirada.
La necesidad de esta estipulación es ilustrada por
el reciente caso de dos de las tres pri. 
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