
Poner la seguridad del paciente en primer lugar y cómo arreglar el sistema de seguridad de nuestros medicamentos
Últimamente, las controversias acerca de la seguridad de los medicamentos más vendidos y anunciados ha provocado una pérdida en la confianza de los americanos hacia nuestro sistema de seguridad de medicamentos. Una encuesta en el 2006 muestra que el 80% de los americanos están un tanto o muy preocupados acerca de si la FDA (Administración Federal de Medicamentos, por sus siglas en inglés) tiene la habilidad de tomar decisiones independientes que garantice que los pacientes tengan acceso a medicinas seguras y efectivas. Los desastres ocurridos con los medicamentos Vioxx y Paxil, en que decenas de miles de americanos sufrieron sin razón, demuestran la necesidad crítica de reparar nuestro desastroso sistema de seguridad en los medicamentos. La FDA está autorizando nuevos medicamentos mucho más rápido que en el resto del mundo, pero una vez que aprueba una medicina, su habilidad de monitorear el medicamento para comprobar que no implica un riesgo, y exigir que se corrija en caso contrario se ve seriamente limitada.
Únase a Consumer Union, editor de Consumer Reports en nuestra campaña llamada Prescription for Change (Receta para el cambio) (www.prescriptionforchange.org) para pasar leyes y asegurar que los medicamentos sean mejores y más efectivos, sin sacrificar el tiempo que toma para aprobar nuevas medicinas capaces de salvar vidas.
Consumers Union recomienda que el Congreso apruebe reformas de seguridad en las medicinas que permitirán: dar a la FDA la autoridad de regular de forma efectiva a la poderosa industria farmacéutica, asegurarse de que los pacientes y los médicos estén bien informados de posibles efectos secundarios peligrosos de las medicinas, y el aumento significativo de recursos dedicados al monitoreo de seguridad de las medicinas por la FDA.
El Problema: Los recientes y muy sonados desastres de medicinas muy conocidas han demostrado la necesidad de monitorear mejor que los medicamentos sean seguros:
• En diciembre del 2006 se dio a conocer que la compañía farmacéutica Eli Lilly había minimizado los riesgos y efectos secundarios de su medicamento llamado Zyprexa por casi diez años. Lilly no cumplió con su obligación de revelar datos del medicamento a los doctores y al público que demostraban que Zyprexa podía aumentar considerablemente el riesgo de tener hiperglucemia (subida del ázucar en la sangre) y diabetes. Algunos documentos internos muestran que Lilly también instruyó a sus representantes de ventas para que promovieran el medicamento entre los médicos para otros usos no aprobados.
• Merck, el fabricante de Vioxx, continuó sus fuertes campañas de venta de este analgésico para controlar el dolor tanto a los doctores como a los pacientes, y lo hicieron por años, después de que la compañía tenía evidencia substancial de que Vioxx aumentaba significativamente el riesgo de serios problemas del corazón. Los investigadores de la FDA calculan que, en menos de 5 años, Vioxx fue la causa de 139,000 ataques al corazón y derrames cerebrales.
• Desde el año de 1997, GlaxoSmithKline tenía información que el uso de su antidepresivo llamado Paxil entre adolescentes, aumentaba en realidad el riesgo de comportamiento suicida. En vez de revelar estas pruebas a los doctores y al público en general, la compañía continuó promoviendo “la extraordinaria eficacia y seguridad de esta droga para el tratamiento de la depresión en los adolescentes”. Los datos finalmente fueron hechos públicos en diciembre del 2004 por la cadena de televisión ABC News; y no por la compañía. Mientras tanto, tanto los padres como los seguros médicos pagaron precios muy altos por un medicamento poco efectivo que exponía además a los niños a un riesgo muy serio y totalmente innecesario.
Con estos ejemplos de fallas catastróficas en la seguridad de las medicinas, no es sorprendente que el 60 por ciento de los americanos adultos no tengan ninguna confianza en que las compañías farmacéuticas den a conocer oportunamente la información sobre los efectos secundarios de las medicinas que producen.
Es muy importante actuar para proteger la seguridad de los pacientes, restaurar la confianza del público en nuestro sistema de protección y seguridad de los medicamentos y hacer que las compañías farmacéuticas sean responsables y paguen por sus acciones.
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(Jennifer Cummings. La reputación de la FDA frente al público está en entredicho. Encuesta de cuidado de salud llevada a cabo el 26 de mayo, 2006, en línea, por Harris Interactive/Wall Street Journal).
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