Martes, 24 de julio de 2007
Una investigación hecha por la FTC confirma que las calificaciones de los seguros basadas en el crédito significa que los afroamericanos y los hispanos terminan pagando más por la cobertura de su auto
WASHINGTON, D.C. – Una investigación publicada hoy por la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés) confirma que los conductores afroamericanos y los hispanos pagan más por su seguro de auto porque los aseguradores usan calificaciones de crédito para determinar la prima del seguro. El uso de las calificaciones de crédito en los seguros ha sido una práctica controversial por el impacto discriminatorio que tiene sobre las familias de minorías, con bajos recursos.
“No es justo para el consumidor con un record de manejo perfecto que se le penalice con una prima más alta debido a su calificación de crédito” dijo Norma García, abogada de Consumers Union. “Las primas deberían estar basadas en el riesgo a tener accidentes, no en la historia del consumidor de cómo paga sus cuentas de otros bienes y servicios.”
El reporte de la FTC concluyó que los afroamericanos y los hispanos se encuentran representados en forma exagerada entre los consumidores con las calificaciones de crédito más bajas. En el reporte se encontró también que “más de la mitad de los afroamericanos tienen calificaciones de crédito en la cuarta parte más baja de la distribución de las calificaciones totales, y la mitad de los hispanos tienen calificaciones de crédito en la tercera parte más baja de la distribución del total de calificaciones”. En consecuencia, los afroamericanos y los hispanos pagan más en promedio, por la cobertura del seguro de su auto que los blancos (no hispanos) y los asiáticos.
“Si bien es cierto que las compañías de seguros probablemente no tengan la intención de discriminar a nadie, el resultado es el mismo” dijo García. Basar las primas de seguro en las calificaciones de crédito significa que los consumidores minoritarios de bajos recursos se ven forzados a pagar tarifas más altas que otros que tienen el mismo historial de manejo o de reclamos.
La industria aseguradora ha expuesto el argumento de que los conductores que tienen calificaciones de crédito bajas son más propensos a verse envueltos en accidentes aunque no hay evidencia que apoye este reclamo. La FTC no investigó si los conductores con calificaciones de crédito más bajas tenían más probabilidad de accidentarse, pero encontró que sí hay una correlación entre las calificaciones de crédito bajas y un aumento en la probabilidad de meter una demanda de indemnización en el futuro. En otras palabras, los conductores que tenían calificaciones bajas de crédito tenían más probabilidad de presentar una demanda en el caso de verse envueltos en un accidente. Consumers Union considera que esto no justifica el uso de calificaciones de crédito para propósitos de seguros por el impacto discriminatorio que tiene.
“Es muy injusto de parte de las compañías de seguros cobrarle más al consumidor para empezar simplemente porque hay la posibilidad de que usen su póliza en algún momento en el futuro” dijo García. Las calificaciones de crédito no deberían de ser un factor cuando se trata de fijar precios a los seguros.
Las compañías de seguros han mantenido secretas las fórmulas que usan para calcular sus calificaciones, no permitiendo que se pueda hacer un estudio público de la solidez actuarial de sus modelos de calificado. El reporte de la FTC confirmó que no hay un modelo matemático único para ver cómo las aseguradoras usan la información de crédito para influenciar las decisiones al respecto de los seguros o para informar cómo llegan a esas calificaciones usando la información de crédito. Es muy difícil para el consumidor evaluar qué puede hacer diferente para subir su calificación de crédito, y ni siquiera puede saber cuáles son los factores que las diferentes aseguradoras consideran como más favorables. Aún aquellos consumidores con buen crédito pueden verse obligados a pagar primas más elevadas por la manera peculiar que tienen las compañías de seguros de sopesar los datos de crédito.
El uso de las calificaciones de crédito para fijar el precio de los seguros es también problemático para los consumidores debido a que la calificación proviene de los informes de crédito, que pueden ser inexactos. Un estudio del 2002 llevado a cabo por la Federación del Consumidor en América estimó que decenas de millones de norteamericanos han sido injustamente penalizados por información incorrecta en sus reportes de crédito. Más recientemente, un estudio en el 2004 por el Grupo de Investigación del Interés Público (U.S. Public Interest Research Group) encontró que uno de cada cuatro informes de crédito contenía errores lo suficientemente serios para que se les hubiera negado a los consumidores créditos, hipotecas y hasta trabajos.
“Las compañías de seguros insisten que las calificaciones de crédito son predictores confiables de reclamos futuros a pesar de que no tienen ni idea si la información de crédito que están usado es precisa” según García. Hay demasiados reportes de crédito que contienen errores graves. Esto puede resultar en una calificación de seguros más baja y una prima más alta. Aún aquellos consumidores que tienen buen crédito pueden resultar con una calificación baja para el seguro por la manera peculiar en que las compañías de seguro calibran el comportamiento de crédito.
El uso de las calificaciones de crédito para los seguros no es necesaria porque los aseguradores tienen una variedad de remedios a su disposición para protegerse de los consumidores que presentan demasiados reclamos. Las compañías de seguros pueden subir las primas para los que meten demasiadas demandas o aún cancelar los seguros de los consumidores más propensos a los reclamos. Estas medidas no llevan sin embargo a los mismos resultados injustos para los consumidores que cuando la información de crédito es usada para extender y avalar una póliza. A diferencia de una calificación de crédito, una acción como ésta puede estar basada en un riesgo verificable, y no en la información sin relación causal al riesgo o pérdida específica.
Norma García: 415-431-6747, ext 107 |