| HAY AUTOS QUE NO LO PROTEGEN DEL LATIGAZO CERVICAL O WHIPLASH
Cómo salvar el cuello en un choque de impacto posterior
En los EE.UU., cada 17 segundos ocurre un accidente con impacto en la parte posterior del auto. Pero un número sorprendente de vehículos no ofrece protección adecuada para prevenir las lesiones de cuello llamado whiplash, según los datos obtenidos en las pruebas de choque y en el análisis que hicimos.
Muchas lesiones de cuello podrían minimizarse o prevenirse con apoyacabezas y respaldos adecuados, especialmente para los pasajeros que van en el asiento de atrás. Este problema, sin embargo, no ha sido encarado. Los fabricantes de autos no han sido consistentes en proporcionar apoyacabezas efectivos en todos los asientos. Al mismo tiempo, los que abogan por la seguridad en los carros se han preocupado más por otros aspectos, debido más que nada a que los “choques por atrás” rara vez son mortales.
Aunque ya hay un nuevo requerimiento federal que va e entrar en vigor para el 2009 en los vehículos de pasajeros, todavía se queda corto. Aunque su auto venga equipado con apoyacabezas, la mayoría de la gente no sabe cómo acomodarlos apropiadamente, o no se toman el tiempo de hacerlo, y se exponen así a tener una lesión grave.
Este reporte le dirá lo que necesita buscar, lo que debe evitar y cómo protegerse para no sufrir del latigazo cervical.
CASI TODOS LOS CARROS FALLAN
El tipo de lesión más reportada en los accidentes automovilísticos es la de cuello. El whiplash (o lesión cervical), se refiere al brusco vaivén de la cabeza durante una colisión. Esto provoca que se estire demasiado el cuello, dañando los nervios y ligamentos y con síntomas crónicos, como dolor persistente y pérdida de movimiento. Puede ocurrir a una velocidad de choque de solamente 10 millas por hora.
Lisa Salisbury, directora artística de 39 años de edad, acaba de pasar por un accidente el pasado octubre. Ella iba manejando un Subaru Legacy del 2002 en una carretera rural en Stamford, Connecticut, cuando se detuvo por unos trabajadores que habían bloqueado uno de los carriles. Sin embargo, el conductor que iba detrás de ella no se detuvo.
—Sentí cómo me tronó el cuello —recuerda Lisa—. Me chicoteó la cabeza cuando reboté contra el respaldo. Mi cinturón de seguridad hasta se deshilachó un poco—. La radiografía mostró que tenía dos vértebras fracturadas y un ligamento roto.
—Mi doctor me dijo que los huesos sanarían solos, pero que es probable que acabe con artritis. Ahora, siete meses después, tengo dolores de cabeza horribles cada vez que va a llover—.
Lisa Salisbury no es la única. Según el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS -Instituto de Seguros por la Seguridad en las Carreteras) que recibe fondos de las aseguradoras de autos, cada año hay cerca de 2 millones de reclamos por lesiones de cuello. De ésos, aproximadamente 200,000 son tan serios que causan problemas médicos a largo plazo. Las personas más altas son las más susceptibles, dicen los expertos médicos.
Las pruebas de choque del IIHS sugieren que las lesiones son muy frecuentes. El IIHS es la única organización que lleva a cabo pruebas dinámicas de los asientos delanteros y apoyacabezas, y que además hacen públicas sus calificaciones de protección en los choques por atrás.
De los 175 vehículos para los que el instituto ya tiene calificaciones totales, solamente la tercera parte se califican como Buenos o Aceptables. Casi la tercera parte han salido como Marginales, y más de una tercera parte han recibido calificaciones Bajas.
Desde 1969, el gobierno ha exigido que los autos de pasajeros tengan apoyacabezas en los asientos delanteros individuales. Pero, las pruebas del IIHS que simulan un vehículo estacionario al que le choca por atrás otro vehículo del mismo peso a 20 millas por hora, han demostrado que aun los apoyacabezas en la posición correcta no necesariamente ofrecen buena protección.
—Casi siempre resulta que el respaldo es demasiado rígido —nos explica David Viano, un ingeniero en seguridad que trabajaba para la General Motors y diseñaba los asientos. —Idealmente, la parta alta del respaldo, a la altura de los hombros, debería ser suave y flexible. Si no se hunde uno en el asiento, va a rebotar en un choque, y eso es lo que causa la lesión—.
Otra variable es que el desempeño varía de una opción de asiento a otra. Por ejemplo, los BMW 5 Series con asientos de base o deportivos (sport), el IIHS los califica como malos, pero con los asientos confortables (comfort seats) la calificación es Aceptable.
En una situación ideal, tanto el asiento como el apoyacabeza debían estar diseñados para que el torso, el cuello y la cabeza se movieran en el mismo plano. Eso quiere decir que la cabeza y los hombros debían quedarse en la misma posición relativa una de otra, como lo estarían en una posición natural al estar sentado.
—No todo el mundo tiene la misma postura—, dice Matthew P. Reed, un investigador científico del Instituto de Investigación del Transporte de la Universidad de Michigan—. Así que los fabricantes de coches tienen que encontrar el justo medio: Si la distancia entre la cabeza y el apoyo es demasiada, el apoyo pierde su efectividad. Pero si el apoyacabezas está demasiado cerca que interfiere con la posición preferida, entonces los consumidores se quejan o acaban quitando el apoyo de su lugar—.
Dan Jarvis, un vocero de seguridad de Ford, dice que los fabricantes de autos están mejorando.
—Ahora que los fabricantes saben y entienden los criterios de las pruebas —dice—, pueden construir los autos nuevos con ellos en mente, y ustedes podrán ver que las calificaciones mejoran.
Debido a que los impactos por atrás rara vez causan la muerte, y porque las pruebas del IIHS son relativamente nuevas, CONSUMER REPORTS no las usa actualmente como un requisito para recomendar un vehículo. Estamos en proceso de evaluar como la protección de choque en la parte posterior se compara con la protección para choques frontales y laterales que son más letales.
MÁS PROBLEMAS EN LA RETAGUARDIA
El asiento de atrás en muchos vehículos está todavía muy atrasado en cuanto a la protección en impactos que los alcanzan por atrás. Los ingenieros de pruebas automovilísticas de CONSUMER REPORTS evaluaron los apoyos de cabeza para los asientos de atrás en cada vehículo de los que evaluamos. Hemos visto que muchos asientos individuales usan apoyos integrales que con frecuencia no son más que protuberancias en la parte de arriba del respaldo. A muchos vehículos también les falta el apoyo para la cabeza del asiento de en medio, que el gobierno federal de EE. UU. no obliga a tener. En Europa, en cambio, sí es requerido.
Nosotros medimos la altura de los apoyos y nos aseguramos que queden fijos al menos a 29.5 pulgadas sobre el cojín del asiento. Si el apoyo para la cabeza no está a una altura que efectivamente prevenga el whiplash, lo hacemos notar en nuestras pruebas automovilísticas mensuales. De los autos del 2007 evaluados recientemente, sólo un poco más de la mitad tienen apoyacabezas en el asiento trasero de en medio.
Cada vez hay más vehículos que tienen apoyos efectivos y ajustables en todos los asientos traseros. Sin embargo, eso puede crear otros problemas para el conductor, pues se le hace más difícil ver por las ventanillas traseras. Para solucionar esto, muchos apoyacabezas se pueden bajar dentro del respaldo o doblarse para que no obstruyan la vista cuando el asiento va desocupado. Nosotros preferimos el diseño que se dobla hacia delante en el área del asiento, como en los Volvos, porque obliga a los pasajeros que van atrás a subirlos para poder sentarse cómodamente.
LA POSICIÓN CORRECTA ES CRÍTICA
Sin importar el auto que usted maneje, obtendrá la mejor protección de un apoyo en posición correcta, y evitará así lastimarse el cuello. Para que funcione bien, la parte alta del apoyo le debe llegar al menos a la parte alta de sus orejas, y estar a 3 pulgadas o menos de la parte de atrás de su cabeza.
Los apoyos ajustables son los más comunes. Pueden levantarse o bajarse a la altura apropiada, y muchos pueden acercarse o alejarse de la cabeza. Pero sólo serán efectivos siempre y cuando los ocupantes se tomen el trabajo de ajustarlos adecuadamente. Mucha gente no lo hace y esto sólo aumenta el riesgo de que tengan una lesión grave.
La compañía de seguros, Progressive Insurance, encontró en una encuesta llevada a cabo en 2002 que el 50 por ciento de los conductores no ajustaban el apoyo para la cabeza cuando manejaban un vehículo recién comprado y 57 por ciento no lo ajustaba luego de que alguien más había conducido su auto. Solamente el 14 por ciento de los conductores sabía cuál era la posición óptima de su apoyacabeza.
En el 2003, el instituto IIHS llevó a cabo una encuesta de observación en Washington, D.C., y en Charlottesville, VA, que reveló que entre los conductores, cerca del 56 por ciento de los hombres y el 24 por ciento de las mujeres, habían colocado el apoyo para la cabeza más debajo de lo debido.
Algunos fabricantes de autos han sacado al mercado apoyos “activos” para la cabeza, que automáticamente sube y se mueve hacia delante para detener la cabeza en caso de una colisión por detrás. Estos apoyos son efectivos por lo general, pero no hay garantía de que van a funcionar.
En las pruebas más recientes del instituto IIHS, dos terceras partes de entre 37 vehículos que tenían estos apoyos recibieron puntuaciones Buenas o Aceptables. La tercera parte restante salió con puntuación de Marginal o Baja.
—Esto parece demostrar que no es solamente el apoyo para la cabeza, sino la arquitectura misma del asiento lo que determina el resultado —dice Adrian Lund, presidente del IIHS.
NUEVOS AVANCES EN LOS APOYACABEZAS
En 2005 el gobierno federal hizo más estrictas las reglas para el apoyacabeza, que se volverán obligatorias en el 2009 para los vehículos construidos a partir del primero de septiembre del 2008.
Esas normas asentadas en el estándar 202 de Seguridad vehicular Federal (Federal Motor Vehicle Safety), especifica que los apoyos para los asientos de enfrente tienen que tener al menos una altura de 29.5 pulgadas medidas desde la cadera del ocupante. Y, tienen que llegar a estar a 2.2 pulgadas atrás de la cabeza de la persona sentada. Actualmente, el gobierno especifica que la altura debe estar a una altura de 27.5 pulgadas, y no existe una medida indicada para la distancia entre la parte posterior de la cabeza y el apoyo.
—Este nuevo reglamento alinea el requisito de la nueva altura con los estándares europeos —nos dijo David Zuby, el vicepresidente del IIHS. Añadió que estipulaciones adicionales en el reglamento —harán que los apoyos de cabeza sean aún mejores que lo exigido para los apoyos europeos—.
Aunque la ley ha mejorado, Consumers Union, el editor sin fines de lucro de CONSUMER REPORTS, considera que aún no es suficiente. Por ejemplo, no requiere que el vehículo tenga apoyos de cabeza en los asientos traseros. Solamente exige que si el fabricante pone los apoyos en los asientos de ventanilla, estos apoyos tienen que cumplir con el nuevo requisito de altura. A Consumers Union le gustaría ver especificaciones precisas para la distancia a la que deben estar los apoyos y que se exija también que haya apoyo para la cabeza en el asiento trasero de en medio. Si el gobierno no va a exigir esto, Consumers Union exhorta a los fabricantes de autos a tomar ellos mismos la iniciativa a este respecto.
La mejor forma de prevenir el latigazo cervical o whiplash
Compre un carro que tenga una Buena calificación en la prueba de impacto en la parte trasera del auto
Investigue con el Instituto de Seguros por la Seguridad en las Carreteras (www.iihs.org) para ver las calificaciones que otorgan a los asientos delanteros. Vea también los reportes mensuales de CONSUMER REPORTS de las pruebas automotrices para revisar las evaluaciones que hacemos de los apoyacabezas para los asientos traseros.
Ajuste el apoyacabezas de su auto.
El tope del apoyo le debe llegar a la parte alta de las orejas y estar lo más cerca posible de su cabeza. Si el apoyo puede inclinarse hacia delante, muévalo para que quede a 3 pulgadas o menos de su cabeza; mientras más cerca, mejor.
Siempre use su cinturón de seguridad. El cinturón lo va a mantener en la posición debida en caso de un choque.
Siéntese derecho. El apoyacabezas no puede protegerlo si está inclinado hacia un lado cuando ocurre un accidente.
No se pegue al auto de enfrente. Si el carro que va delante de usted se detiene repentinamente, no tendrá que frenar en seco y darle un susto al conductor que viene detrás de usted. Deje siempre suficiente espacio con el auto de enfrente.
Póngase en posición correcta para un choque. Si ve que van a chocarle, o escucha el chirrido de las llantas a su espalda y tiene tiempo de reaccionar, recárguese para que su cabeza esté tocando el apoyacabezas y mire hacia el frente. Esto ayudará a minimizar el impacto del latigazo cervical.

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