15 de mayo de 2007
Asignación al azar de personas mayores de bajos ingresos a planes de medicamentos prescritos malgasta millones de dólares de los contribuyentes
Se pudiera ahorrar $2 mil millones moviéndolos a planes comparables menos costosos
(Washington, DC) – La práctica de Medicare de asignar a beneficiarios de bajos ingresos a planes de seguros de medicamentos prescritos está desperdiciando millones de dólares de los contribuyentes debido a que las personas mayores y aquellas con discapacidades están siendo colocadas en planes costosos cuando existen planes comparables a un costo más favorable, afirma la Unión de Consumidores.
“Medicare asigna al azar a 6 millones de norteamericanos de bajos ingresos a planes de seguros de medicamentos prescritos sin verificar que esos planes representan el mayor valor por el dinero pagado, o si por lo menos cubren los medicamentos usados más comúnmente”, dijo Bill Vaughan, analista de política pública de la Unión de Consumidores, editores de la revista Consumer Reports.
“Si Medicare espera que nuestras personas mayores busquen y comparen a su alrededor por el mejor plan de medicinas prescritas, ¿por qué no puede hacer lo mismo por los beneficiarios de bajos ingresos, muchos de los cuales están gravemente enfermos o discapacitados”, preguntó Vaughan.
El subcomité de energía, comercio y salud de la Cámara está examinando el programa de medicamentos prescritos de Medicare para beneficiarios de bajos ingresos. Vaughan dijo que Medicare debería de asignar a los beneficiarios de bajos recursos a los tres o cuatro planes en áreas que ofrezcan cobertura por los medicamentos prescritos más comúnmente usados, los que se consideran de mejor calidad, y los que tienen el mejor precio. Esto pudiera resultar en un ahorro de $2 mil millones durante un período de cinco años, agregó él.
“Con una asignación de personas de bajos recursos a planes de medicinas poco costosos y abarcadores que haga sentido común, Medicare pudiera ahorrar suficiente dinero para mejorar el beneficio de las medicinas prescritas”, señaló Vaughan.
La Unión de Consumidores le ha dado seguimiento a las fluctuaciones en los precios mensuales de los planes de medicamentos prescritos de la Parte D de Medicare desde diciembre de 2005, en cinco estados principales, en relación al uso de cinco medicinas prescritas comunes. Como parte de esa investigación, hallamos que muchos beneficiarios de bajos ingresos de Medicare están siendo asignados a (1) planes que le cuestan a los contribuyentes millones de dólares más en comparación con los planes de bajo costo, y (2) planes con serias deficiencias en su cobertura.
Por ejemplo, en el area de Dearborn, Mich., beneficiarios de bajos ingresos estaban siendo asignados a planes que costaban $525 más que otros planes similares. En el área de Boston, los beneficiarios fueron asignados al azar a un plan que le costó al contribuyente promedio $1,406 más que los otros planes menos costosos del área.
Así también en Dearborn, aquellas personas 150 por ciento bajo el nivel de pobreza estaban siendo asignados al azar a planes cuyos co-pagos anuales para un beneficiario que usa cinco medicamentos comunes fluctuaba entre $270 a $2,709.
“No tiene lógica creer que una persona mayor de bajos ingresos que apenas tiene lo suficiente para vivir pueda pagar cientos de dólares en co-pagos por medicamentos prescritos que son necesarios”, dijo Vaughan. “El sistema actual sencillamente perjudica a la persona de bajos recursos así como al contribuyente”.
Vaughan además señaló que la asignación al azar puede ser terriblemente obstructora para aquellos beneficiarios de Medicaid de bajos ingresos que cumplen los 65 años y entonces son asignados al azar a un plan de medicamentos de Medicare.
“Un beneficiario de Medicaid que cumple los 65 años puede ser asignado a un plan que no cubre sus medicinas actuales. Con la capacidad computacional que tenemos hoy, Medicare debería poder asignar inteligentemente a las personas a planes donde haya una disrupción mínima. Esto es especialmente importante para aquellos que toman medicamentos para la salud mental y el cáncer. Nuestro sistema actual no solo es al azar, sino prejudicial”, concluyó Vaughan.
Contacto:
Bill Vaughan, Susan Herold, 202-462-6262
|