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NOTICIAS 8 de junio de 1998 |
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AUSTIN, TX -- Casi ocho meses después de que el gobierno federal removió el límite del costo de llamadas hechas desde teléfonos públicos, los consumidores en Texas pagan por lo general hoy precios más altos en un mercado cada vez más confuso, según un estudio de 184 teléfonos públicos realizado por la Unión de Consumidores, editora de la revista Consumer Reports.
El pasado octubre, la Comisión Federal de Comunicaciones (siglas en inglés FCC) removió el límite de las tarifas locales de llamadas con monedas hechas desde teléfonos públicos. La agencia accedió a reclamos de la industria de que la competencia entre los proveedores de servicios de teléfono público sería suficiente para limitar las tarifas y darle a los consumidores más y mejores opciones. Al contrario, el estudio reveló que la información sobre tarifas es confusa o escasa y que pocos teléfonos públicos compiten directamente con otros teléfonos públicos en el mismo local o locales cercanos.
Rafael Ayuso, portavoz de la Unión de Consumidores, dijo que los consumidores representan un mercado cautivo al usar estos teléfonos. "O usan el teléfono público que tienen a la mano o se ven forzados a caminar o manejar a otro local que no necesariamente tendrá una tarifa más baja. Para colmo, ahora necesitan tener el cambio exacto o de lo contrario acaban botando dinero que los propietarios de estos teléfonos con mucho gusto aceptan".
El estudio halló que Southwestern Bell y AT&T aún dominan el mercado de llamadas locales y de larga distancia y controlan los locales principales de teléfonos públicos (como aeropuertos y centros comerciales), mientras que compañías más pequeñas tienen una mayor representación en las áreas de bajos ingresos. Dichas compañías frecuentemente requieren un total más pequeño de monedas para llamar larga distancia, pero no siempre proveen acceso a una operadora local (como la ley lo requiere) y los cargos de la operadora de larga distancia para llamadas por cobrar ("collect") y con tarjetas de crédito pueden ser exorbitantes.
"La desregulación de tarifas no debe ser un ejercicio de auto-defensa para el consumidor", señaló Ayuso. "Debemos de mantener el rol del gobierno para prevenir abusos en cuanto a precios y el fallo en divulgar la información requerida por ley".
Entre las conclusiones del estudio:
"El consumidor se enfrenta a un mercado tan complejo como este practicamente a solas", señaló Ayuso. "Nuestro estudio indica que, contrario a lo que el gobierno federal opina, el mercado de teléfonos públicos no es competitivo y el consumidor tiene muy pocas opciones".
Entre las recomendaciones del estudio:
"Los teléfonos públicos proveen un servicio valioso", continuó Ayuso. "No todos pueden comprar teléfonos inalámbricos u obtener acceso a este tipo de servicio en áreas remotas. Para una buena parte de la población, los teléfonos públicos son una necesidad".